Si a Donald Trump no le importa la opinión ni autorización del Congreso norteamericano para utilizar a las fuerzas armadas de los Estados Unidos contra quien sea, ya fuera un país o una persona, esto quiere decir que los “gringos” son gobernados por un tirano.
Lo que sucede es que tampoco le interesa respetar a los
países, ni lo que establece el derecho internacional y al tener bajo su mando
al poderoso ejército de su nación, por supuesto que intervendrá cualquier país cuando
así lo quiera o algún presidente no obedezca sus indicaciones.
A Trump no le importa lo que diga la ONU, la comunidad
europea y los medios de comunicación, por lo que es seguro que seguirá invadiendo
países cuando así le convenga o que los grupos del poder económico de los
Estados Unidos quieran que lo haga.
Así lo hizo en Venezuela y como bien lo expreso dijo que realmente
le interesa controlar el petróleo de este país, pero también sus riquezas
naturales como el oro y manejar sus finanzas.
Por supuesto que utiliza la democracia y su combate contra
las drogas para ampliar y fortalecer su “tiranía imperial” y bajo esos dos
conceptos se autonombra, sin decirlo, en policía del mundo y guardián de la
democracia mundial.
Desde luego que si fueran verdaderos sus deseos de acabar con las drogas que se encuentran en las calles de las ciudades de Estados Unidos, hubiera sido mejor que iniciara con una campaña nacional contra las adicciones y las drogas.
Una campaña nacional como la que organizó contra los
migrantes a quienes persiguió por todos los rincones de Norteamérica para
sacarlos y enviarlos a sus países de origen.
De esa manera su lucha contra las drogas hubiera tenido éxito,
así como el combate contra los grupos de la delincuencia organizada que se
encuentran en los Estados Unidos, pero no lo hizo y eso causa mucha sospecha,
porque con aprender a Maduro y su esposa no logrará absolutamente nada para
controlar el tráfico de las drogas.
En fin, existen miles de venezolanos y latinoamericanos identificados
con la izquierda de Chávez-Maduro que están agraviados por lo que hizo Trump y en
las próximas semanas podrían iniciar una guerra civil en Venezuela para evitar
que Estados Unidos administre a este país como si fuera uno de sus protectorados.



